Capítulo 05 / Cine

Lejos pareciera haber quedado el entusiasmo por aquel reloj que marcaba el horario para sentarse a ver nuestro programa favorito. Era único. Irrepetible. Y con algunos cortes publicitarios, a veces, un poco molestos. Los contenidos de una programación fija e impuesta fluían a toda hora, y uno tenía que tener la suerte engancharlos haciendo “zapping” o acudía a una tirana revista que indicaba los horarios de nuestros contenidos favoritos.

Con el correr de los años, empezamos a grabar los programas, luego vino Blockbuster, y  un día descubrimos que con algunos clicks en Netflix podíamos tener todas las novelas, películas, series, estrenos, y hasta recomendaciones que saben más de nuestros gustos que nosotros mismos. El horario fijo se esfumó, salvo para eventos en vivo, y el fenómeno multiscreen se apoderó de nuestra atención difusa y ciclotímica. El fenómeno on-demand, sin dudas, extendió nuestra capacidad de disfrute, pero su modelo de negocio, ¿cuánto se aleja al de la tele-operadoras de los años 80? Pagar un fee fijo mensual para ver todo los contenidos que deseamos, no es algo tan nuevo y revolucionario como nos han marcado. Entonces, ¿cómo revolucionó la tecnología a la industria del cine? ¿Cómo se adaptaron los contenidos audiovisuales a un espectador más exigente y demandante? ¿Qué papel tiene y tandrá la Inteligencia Artificial en la producción de contenidos y en su consumo?